Capítulo 1: El big bang P.III

Buenos días lectores! Hoy os traigo un extracto del capítulo 2. Espero que os guste. 

La noche acabó y se marchó, y nada volvió a ser igual. Esa chispa que él había traído consigo y a la temperatura a la que me encontraba – y no es que fuese yo una partícula infinitamente pesada – desencadenó en mí una energía interna suficiente para dar paso a un universo nuevo. Y después de unos 4.000 millones de años allí estaba yo girando en torno a una estrella más pesada.

La mañana siguiente desperté ante el sonido de un mensaje en el teléfono:

  • Carlota, las chicas y yo vamos a cenar esta noche a Labarra. Ponte guapa y apúntate… tienes que desconectar. – Att: Claudia

Lo cierto es que llevaba un mes con un ritmo embalado, incluso vertiginoso. No había dedicado mucho tiempo a mi familia, a Daniel o a mis amigas. Estaba obcecada con un artículo que se publicaría la siguiente semana y quería darle ese toque singular, representativo y con carisma. Necesitaba demostrar mi potencial, ahora más que nunca.

Durante el día pasaba las horas recopilando información para los artículos y esbozando ideas en mi cuaderno para la novela que tenía en mente escribir… al parecer la musa de la inspiración no había llegado. Todo me parecía triste, carente de estilo, muy insustancial y no encontraba un buen hilo para crear una historia que consiguiese enganchar.

Daniel era dentista y tenía su propia consulta, por lo que siempre había tenido un horario cerrado y fácil. Esto le daba lugar a disfrutar de algunas tardes libres, festivos y varias combinaciones para las vacaciones. Esa tarde se quedó trabajando en la consulta y yo aproveché para escaparme al centro y comprar algún detalle para sorprenderle antes de su cumpleaños. Una parte de mí se sentía culpable por haber tenido aquella sensación la noche anterior.

Distraída me bajé del coche, busqué el parquímetro y metí un par de euros que durarían hasta el final de la jornada. Paseaba por una de las calles más transcurridas y respondía a Claudia para disfrutar de una velada tranquila con las chicas. En aquél momento vislumbré unos ojos, que hasta entonces eran poco familiares.

Apresurada me quité los cascos, un escalofrío me recorrió el cuerpo y me abrigué un poco más. Mis mejillas habían tomado color y me ardían a pesar del frío que el resto de mi cuerpo sentía – aunque no por mucho tiempo –

  • ¿Adrián? – dije tocándole el hombro
  • ¡Hombre, Carlota! Qué casualidad.
  • Sí. ¿Qué haces por aquí?
  • Tengo una cena de trabajo y estaba dando un paseo antes de llegar a la zona del restaurante. ¿Tomamos un café? – Se apresuró a decir Adrián

En ese preciso instante dos Carlotas de debatían por primera vez en mucho tiempo. Una parte curiosa y atrevida quería tomar café con aquél hombre que la noche anterior había provocado fuego en sus entrañas. Por otro lado quería evitar cualquier tipo de complicación que le ocasionase. Se repitió internamente: ¡Es un café, nada más!

Entramos en una pequeña cafetería que se situaba en una de las calles perpendiculares del casco antiguo. Al entrar, el aroma a café te recibía dándote la bienvenida a aquél espacio de luz tenue. A la derecha una barra con una mujer de cabellos rubios y con las primeras arrugas generadas por el paso de los años. A la izquierda aparecían diversas mesas de madera color wengue y al fondo un par de sofás de cuero marrón. Las paredes estaban repletas de estanterías con cientos de libros y el espacio restante lo recubría una pared de piedra natural en tonos claros y cálidos.

Nos sentamos en el sofá y pedimos un Mocha para mí y un Macchiato para él. Adrián se quitó el abrigo negro que le cubría hasta las rodillas, debajo vestía una camisa blanca y se notaba que hacía poco había abandonado su corbata. Se entreveía el bello corporal de su pecho a través del botón desabrochado. El olor de su perfume llegaba hasta mí y recorría cada parte de mi cerebro provocándome auténticas dificultades para pensar con claridad.

S.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s